Un buen rincón de lectura se siente como una pequeña habitación dentro de la habitación. No entras literalmente en otro espacio, pero puede sentirse así. El resto del salón puede moverse, conversar y cobrar vida, mientras tú tienes un lugar donde los hombros se relajan y la atención permanece en la página. Por eso, al montar un rincón de lectura, importa menos tener muchas cosas y más lograr la combinación adecuada: un sillón de lectura cómodo, una lámpara de lectura colocada en el lugar correcto y una mesa donde el libro, las gafas o la taza de té encuentren su sitio de forma natural.
Si uno de esos tres elementos no encaja, lo notarás enseguida. La luz quedará justo detrás de ti, el libro acabará en el suelo o te sentarás en una silla que luce bien, pero que después de veinte minutos hará que sientas que estás leyendo en una sala de espera. Unas reglas sencillas te ayudarán a evitarlo.
Empieza por el lugar, no por los muebles
El mejor rincón de lectura suele surgir en el borde del salón. No en medio de la zona de paso, pero tampoco tan escondido que se convierta en un rincón olvidado. Piensa en un lugar junto a una ventana, en un rincón vacío al lado del sofá o en un extremo de una alfombra. La mirada busca un centro que no existe cuando el lugar de lectura está simplemente aislado en el espacio. Si sitúas el rincón deliberadamente a un lado, enseguida transmite más calma.
Fíjate primero en tres cosas: la luz natural, el espacio de paso y el fondo. La luz natural resulta agradable durante el día, pero una silla colocada justo delante de una ventana muy luminosa puede hacer que leer sea inquieto. Una pared tranquila, una cortina o un armario al fondo ayudan más que un lugar donde veas movimiento constantemente a tus espaldas.
- Preferiblemente, deja entre 70 y 90 cm de espacio libre de paso junto a la silla.
- Procura no quedar orientado directamente hacia un televisor o un paso muy transitado.
- Es mejor elegir un rincón bien definido que una silla que flote sola en la habitación, como una islita en un mar oscuro.
Si tienes poco espacio, una distribución compacta suele funcionar mejor que un sillón grande con todo tipo de complementos alrededor. Una silla estilizada, una mesita pequeña y una lámpara con una base estrecha pueden ser suficientes. Para inspirarte dentro del salón, puedes echar un vistazo a los sillones, las mesitas auxiliares y una lámpara de pie adecuada que delimite visualmente el rincón.
El sillón de lectura: sentarse relajadamente sin hundirse
Un sillón de lectura debe ofrecer apoyo. Suena sencillo, pero a menudo falla en dos aspectos: el asiento es demasiado profundo o el respaldo está demasiado recto. Al leer, no quieres sentarte completamente erguido a la mesa, pero tampoco reclinarte tanto que el libro termine cayendo poco a poco sobre el pecho. La mejor postura está entre ambos extremos.
Una pauta útil: siéntate y comprueba si la zona lumbar recibe apoyo mientras mantienes los pies en el suelo. Las rodillas pueden formar aproximadamente un ángulo de 90 grados. Si te deslizas hacia delante constantemente, el asiento suele ser demasiado profundo. Si encoges los hombros, normalmente a la silla le falta apoyo lumbar o la altura de los reposabrazos no es adecuada.
¿En qué debes fijarte al elegir un sillón de lectura?
- Los reposabrazos son agradables cuando lees durante mucho tiempo, porque los brazos acumulan menos tensión.
- Un respaldo ligeramente inclinado resulta más cómodo para leer que uno completamente recto.
- Un respaldo de altura media o alta suele proporcionar más descanso al cuello y los hombros.
- Un sillón compacto funciona mejor en salones pequeños que una butaca lounge ancha.
El material también influye. Un tapizado liso transmite serenidad, pero un sillón con algo más de textura suele resultar más cálido y menos resbaladizo cuando permaneces sentado durante más tiempo. Como si tu mano descansara sobre papel en lugar de sobre una revista satinada. Si buscas un modelo que encaje en un rincón de lectura sin ocupar demasiado espacio, lo más inteligente es consultar primero la colección de sillones y comparar sus dimensiones con el espacio disponible.
La lámpara de lectura: luz a tu lado, no sobre tu cabeza
Una lámpara de lectura no tiene que emitir una luz intensa, sino dirigida. Esa es la diferencia entre leer cómodamente y forzar la vista. La luz que llega directamente desde arriba proyecta sombras rápidamente sobre la página. Si la luz está demasiado baja, ilumina antes tus ojos que el libro. Normalmente, la posición más agradable es inclinada desde un lado, en el lado del libro o justo detrás de tu hombro.
Para un rincón de lectura, normalmente funcionan mejor dos tipos de lámparas: una lámpara de pie junto al sillón o una lámpara de mesa sobre una mesa consola. Una lámpara de pie resulta práctica si tienes espacio en el suelo y quieres situar el punto de luz algo más arriba. Una lámpara de mesa es agradable si ya tienes una mesa junto al sillón y quieres mantener una composición compacta.
- Lo ideal es colocar la lámpara entre 30 y 50 cm junto al sillón.
- Dirige la luz a la altura del regazo o ligeramente por encima.
- Evita que la fuente de luz quede directamente en tu línea de visión.
Una lámpara de lectura puede ser visible, pero no dominante. Piensa en ella como en un buen interlocutor: presente, clara y sin imponerse. En un salón donde también quieras luz ambiental, combinar una lámpara dirigida para leer con una iluminación ambiental más suave en otras zonas puede aportar mucha serenidad. Para ello, puedes consultar, por ejemplo, las lámparas de pie o, si prefieres una solución más compacta, las lámparas de mesa.
No coloques una lámpara de lectura de manera que el cable cruce tenso la zona de paso; resulta incómodo y peligroso.
¿Una mesa consola junto al sillón o prefieres una mesa auxiliar?
Además de un sillón de lectura, casi siempre necesitas una superficie. Para un libro, un vaso de agua, tus gafas, un cuaderno o simplemente un lugar donde dejar algo sin que acabe en el suelo. En muchos salones, una mesa auxiliar resulta más práctica que una mesa consola propiamente dicha, porque es más compacta y puede colocarse más cerca del sillón.
La regla general es sencilla: lo ideal es que el tablero de la mesa quede aproximadamente a la misma altura que el reposabrazos, o unos centímetros por debajo. Así puedes coger algo sin tener que estirarte como si pasaras un cucharón por encima de un cuenco. Si queda demasiado bajo, resulta incómodo; si queda demasiado alto, estorba.
¿Qué forma funciona mejor?
- La forma redonda es práctica en los rincones pequeños, porque puedes pasar más fácilmente alrededor de la mesa.
- La forma ovalada u orgánica resulta más suave junto a una silla o un sofá anguloso.
- La forma cuadrada o rectangular funciona bien si también quieres colocar pilas de libros.
Una mesa compacta con un tablero resistente suele ser suficiente. Si tienes un rincón estrecho, un modelo más alto puede funcionar sorprendentemente bien. La mesa auxiliar Eclipse alta, por ejemplo, es un tipo de mesa que ocupa poco espacio en el suelo y, aun así, ofrece un lugar definido para las cosas que quieres tener a mano mientras lees. Si quieres comparar más opciones en cuanto a tamaño y forma, consulta las mesas auxiliares.
Cómo hacer que el rincón de lectura combine con el resto de tu salón
Un rincón de lectura no tiene que estar separado del resto de tu interior. Más bien al contrario. La clave es que el rincón tenga su propia función, pero que siga formando parte del salón. A menudo puedes lograrlo repitiendo materiales, colores o líneas. Si ya tienes mucha madera en el espacio, una mesa en tonos de madera resultará natural. Si tienes detalles negros en las lámparas o los marcos de las ventanas, una lámpara con una base oscura puede conectar el rincón con el resto de forma serena.
Piensa también en las diferencias de altura. Una silla, una lámpara y una mesa aproximadamente a la misma altura pueden resultar planas. Si añades un elemento más alto, como una lámpara o una estantería, el rincón adquiere más estructura. Como si la composición por fin enderezara la espalda. Unos cuantos libros en una estantería de pared o una pequeña pila junto a la silla hacen que el espacio esté listo para usar en lugar de quedar decorativamente vacío. Para ese tipo de complemento, las estanterías de pared son prácticas, especialmente si quieres ahorrar espacio en el suelo.
Eso sí, procura no querer completarlo demasiado. Un rincón de lectura se desordena rápidamente cuando se llena cada superficie. Una silla, una lámpara, una mesa y, como mucho, un pequeño complemento suelen ser suficientes.
Salón pequeño, grandes ganas de leer: cómo mantenerlo ligero
También puedes crear un rincón de lectura en un salón compacto. En ese caso, cada centímetro cuenta, pero precisamente por eso puedes tomar decisiones más acertadas. Es mejor elegir un buen sillón de lectura que una composición demasiado grande con puf, cesta, mesita auxiliar y decoración. Un rincón de lectura debe invitar a sentarse, no bloquear el paso.
Trabaja en espacios pequeños con formas abiertas y suelo visible. Una base de lámpara estilizada, una mesa con espacio libre debajo y una silla que no sea demasiado ancha hacen que el rincón parezca menos pesado. Compáralo con una frase que tiene suficiente espacio en blanco: se lee con más facilidad.
- Elige una silla de aproximadamente 70 a 85 cm de ancho si tienes poco espacio.
- Es mejor utilizar una sola mesa compacta que dos objetos pequeños separados.
- Coloca el sillón ligeramente en diagonal en la esquina; suele hacer que el espacio parezca más amplio que si está completamente recto contra la pared.
- Mantén los colores dentro de la misma gama que el resto del salón para crear una mayor sensación de calma.
Si no tienes espacio para una mesa ancha junto al sillón, un modelo estrecho como la mesa auxiliar Art Solid puede ser un lugar fijo y práctico para el libro y la taza. Así, el rincón de lectura sigue siendo funcional sin cerrar visualmente la habitación.
Preguntas frecuentes
¿Puede funcionar bien un rincón de lectura sin ventana?
Sí. La luz natural es agradable, pero no es imprescindible. Un rincón oscuro puede resultar aún más acogedor, siempre que la iluminación artificial esté bien planteada. En ese caso, es mejor elegir una lámpara de lectura focalizada y, si es necesario, una segunda fuente de luz más suave en otra zona de la habitación para que el contraste no sea demasiado grande.
¿Cómo evitar que un rincón de lectura se vea desordenado?
Pon límites claros a los objetos sueltos. Por ejemplo, utiliza una sola superficie para lo que estés usando y una cesta o estante para los libros que quieras guardar. Si las revistas, los cargadores y las tazas se dispersan por varios lugares, el rincón perderá rápidamente su sensación de orden.
¿Es útil un reposapiés en un rincón de lectura?
Sí, sobre todo si te gusta sentarte con las piernas algo elevadas. Ten en cuenta la distancia. Un reposapiés demasiado alejado no se utiliza, y uno que permanece en una zona de paso se convierte sobre todo en un obstáculo. En salones pequeños, suele ser útil solo si se puede mover fácilmente.
¿Qué color funciona mejor para crear un rincón de lectura tranquilo?
Por lo general, los tonos apagados funcionan mejor que los contrastes marcados. Piensa en colores neutros cálidos, tonos marrones, verde grisáceo o suaves tonos arena. Un color llamativo puede funcionar perfectamente, pero es mejor utilizarlo como acento que como una gran superficie justo alrededor del sillón.
¿Se puede combinar un rincón de lectura con el teletrabajo?
Solo de forma limitada. Un sillón de lectura está diseñado para sentarse cómodamente, no para escribir durante mucho tiempo. De vez en cuando puedes usar el portátil sobre las piernas, pero si trabajas a menudo es mejor tener un espacio de trabajo aparte. De lo contrario, tu rincón de lectura pronto adquirirá el aspecto de un puesto de trabajo provisional y perderá su carácter tranquilo.
¿Qué se puede poner sobre la mesa de un rincón de lectura sin que parezca una decoración forzada?
Hazlo funcional. Un solo libro que estés leyendo, un posavasos, una lámpara pequeña o un estuche para gafas suelen ser suficientes. En cuanto colocas velas, jarrones, pilas de revistas y accesorios al mismo tiempo, se convierte más en un rincón decorativo que en un lugar donde realmente sentarte.
Montar un rincón de lectura funciona mejor si mantienes clara la base: un sillón de lectura que ofrezca apoyo, una lámpara de lectura que proporcione una luz focalizada y una mesa que cumpla exactamente su función. Si buscas muebles para crear tu rincón, descubre la colección de sillones, lámparas de pie, lámparas de mesa y mesas auxiliares de Mioni, y crea un espacio en el que te apetezca quedarte sentado un capítulo más.